sábado, 23 de abril de 2011

ESCONJURADEROS


Los esconjuraderos son pequeñas construcciones de origen medieval típicas del Pirineo, sobre todo del Pirineo aragonés, aunque también se pueden encontrar en algunos valles de Cataluña y el Pirineo francés.

Se construían cerca de la iglesia del pueblo, especialmente de las ermitas, y son edificaciones generalmente cuadradas, aunque las hay también circulares, y en ocasiones tienen una cruz encima de la techumbre o dentro del edificio de piedra, y con cuatro aberturas orientadas a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

Los esconjuraderos se usaban para esconjurar o conjurar cualquier tipo de mal que acechara al pueblo y lo mismo servía para un mal de ojo que para una maldición o para alejar a la peste. Pero su principal uso, para lo que se recurría con más frecuencia, era “ahuyentar tormentas”.

En cuanto por lontananza se divisaban negros nubarrones que pudieran traer tormenta, el pueblo entero, con el párroco a la cabeza, se protegían en el esconjuradero y, desde allí, comenzaban a conjurar a la tormenta para que alejara de ellos el temido granizo que arruinaría sus cosechas.

El rito no era muy complicado. Unas plegarias a Santa Bárbara, protectora de las tormentas, una rociada de agua bendita contra las nubes negras por parte del cura y un conjuro en forma de palabras mágicas. Había que tocar todos los palos posibles para evitar que el cielo cayera sobre sus cabezas.

Hoy se conserva una de esas fórmulas que el mosén gritaba en San Vicente: “Boiretas en San Bizien y Labuerda: no apedregaráz cuando lleguéz t’Araguás: ¡zi! ¡zas!”.

¿Y qué hacía el cura celebrando y apoyando un ritual pagano ?. Pues aunque, efectivamente, los orígenes de los esconjuraderos se pierden en el tiempo y se creen anteriores al cristianismo, era una costumbre tan arraigada por la zona que es de suponer que la Iglesia decidió usar la táctica que tan buenos resultados le ha dado siempre: Si no puedes eliminarlo, hazlo tuyo. Y de este modo, tenemos a un cura católico dirigiendo una ceremonia pagana.

A los esconjuraderos hay que ir en día despejado... no porque pongamos en duda su funcionamiento, sino porque normalmente desde su situación podremos ver las vistas más hermosas.

martes, 22 de marzo de 2011

LA ATLÁNTIDA MISTERIOSA


En los últimos días ha saltado la noticia de que los restos de la mítica Atlántida podrían estar bajo las marismas del Coto de Doñana. Un equipo de investigación internacional liderado por un científico estadounidense dice haber dado finalmente con la localización de la ciudad perdida. La legendaria civilización fue destruida por un tsunami hace miles de años y quedó cubierta por bancos de lodo en el sur de España", dijo Freund, de la Universidad de Hartford, Connecticut, que lideró un equipo internacional de búsqueda para dar con la ubicación real de la Atlántida. Para resolver el antiguo misterio, el equipo utilizó una foto de satélite de una supuesta ciudad sumergida para encontrar el sitio justo al norte de Cádiz. Allí, enterrada en las marismas del Parque de Doñana, creen que se asentaba la antigua ciudad de Atlántida, compuesta por varios anillos. A lo largo de los años 2009 y 2010, el equipo de arqueólogos y geólogos utilizó una combinación de radar de profundidad de suelo, cartografía digital, y tecnología submarina para inspeccionar el sitio.

El descubrimiento de Freund en el interior de España de una extraña serie de "ciudades monumento", construidas a imagen de la Atlántida por refugiados después de la probable destrucción de la ciudad por un tsunami, dio a los investigadores una evidencia añadida, dijo. Los residentes de la Atlántida que no perecieron en el tsunami huyeron tierra adentro y se construyeron nuevas ciudades, añadió. Si bien es difícil saber con certeza que el emplazamiento de la Atlántida estaba en España, Freund dijo que el "giro" de su trabajo consistió en encontrar ruinas de ciudades parecidas a la que quedó enterrada en las marismas en la costa sur de España. "Encontramos algo que nadie más ha visto antes, lo que le da credibilidad, sobre todo para la arqueología".

Fue Platón, hacia el 347 a.C. el primero y único que dejó por escrito la existencia del reino de la Atlántida en sus diálogos de Timeo y Critias, cuando hizo una descripción de ella como una isla extensa y llana en cuyo centro había una colina, que a su vez estaba rodeada de tres anillos concéntricos de mar. En la cima de la colina había un templo dedicado a Poseidón y Cleito rodeado por un muro enteramente de oro. A su lado, otro templo de Poseidón estaba hecho de plata. Dos fuentes manaban constantemente agua, una fría y la otra cálida. En el anillo más cercano vivían los más ricos y de alto status de su sociedad, y en el siguiente anillo los plebeyos. Más allá una extensa pradera repleta de aromáticas sustancias, hasta completar una isla “más grande aún que Asia menor y Libia juntas”. Según aquellos escritos, su sociedad se perdió en su propia decadencia y corrupción. Sus gobernantes quisieron expandirse y comenzaron una época de invasiones a las tierras cercanas, e incluso se contó que llegaron a dominar todo el norte de Africa, hasta Egipto. Tal ambición fue castigada por sus dioses con una explosión volcánica que arrojó ceniza y arrasó su civilización, para posteriormente ser destruida por un maremoto que la hundió en apenas 24 horas.

Platón situó aquella tragedia alrededor del 9600 a.C. en un lugar que estaba “más allá de las columnas de Hércules”, muy cerca de las islas Canarias, una vez atravesado el estrecho de Gibraltar. Expertos planean nuevas excavaciones en el sitio donde creen que se encuentra la Atlántida y en la misteriosas "ciudades" a unos 250 kilómetros en el interior de España para estudiar más de cerca las formaciones geológicas y para fechar los restos.

domingo, 24 de octubre de 2010

EL MISTERIO DE LA TUMBA DE CRISTO


Los análisis científicos realizados en osarios de piedra caliza y las evidencias físicas halladas en una tumba de 2.000 años de antigüedad localizada en Talpiot, Jerusalén, aportan reveladores y fundamentados datos sobre la posibilidad de que dicha tumba podría haber albergado los restos de Jesús de Nazaret y su familia. Fue descubierta el 28 de marzo de 1980 en un barrio de Jerusalén. Sin embargo no se habló mucho de ello y la Autoridad Israelí de Antigüedades (AIA) realizó un breve mención de ella en un documento tan poco atractivo para la lectura como su título: "Catálogo de osarios judíos en las colecciones del Estado de Israel". A pesar de ello, alguien lo leyó. Y un equipo de la BBC de Londres hizo un documental en 1996, al que le siguió otro en 2007 de Discovery Channel, "La tumba perdida de Jesús". Uno de los autores de este último (junto al afamado cineasta James Cameron), el periodista de investigación Simcha Jacobovici, publicó un libro con el mismo título, que encontró competencia por parte de otro, La tumba de la familia de Jesús, de Charles Pellegrino. La controversia fue tal que en 2008 se realizó una conferencia de académicos sólo para tratar el tema, y en ella por fin se aceptó que si existía la posibilidad de que Jesús hubiera sido enterrado en una segunda tumba. Esto tiene implicaciones relevantes: su cadáver no desapareció del llamado Santo Sepulcro porque el muerto resucitó, sino porque alguien (su familia o seguidores) se lo llevó a otro sitio, donde fue inhumado de acuerdo con la tradición judía de la época: lo guardaron hasta que la carne se descompuso y después colocaron sus huesos en un osario. Es decir, si acaso realizó una ascensión no fue su cuerpo, pues este se quedó en la tierra.

Las tumbas de la época eran estrictamente familiares. El doctor Carney Matheson, del laboratorio Paleo-DNA de Lakehead University de Ontario, Canadá, logró extraer el ADN mitocondrial, que revela la línea materna, y encontró que el Jesús y la María Magdalena de la tumba de Talpiot no estaban relacionados de esa forma. Esto significa que no eran hermanos, no eran madre e hijo; tampoco eran padre e hija. Y sugiere entonces que estos individuos podrían haber sido marido y mujer. Ciertas tradiciones indican que María Magdalena era una prostituta o adúltera pero los evangelios no canónicos dicen que era hermana de Felipe y de Martha, que estaba poseída por siete demonios (esto lo confirmó el Vaticano en 1969). Era una mujer con recursos económicos, con los que se patrocinó la obra de Jesús, quien sanaba personas y bautizaba conversos (actos que eran realizados solamente por hombres y que, a pesar de su condición de mujer, la hacían de maestra). El Evangelio de Felipe dice: Había tres que siempre caminaban con el Señor: María su madre, su hermana, y Magdalena. Su hermana, su madre y su compañera eran todas Marías. Su compañera sería según parece, su mujer.

Pero la tumba de Talpiot todavía guardaba una última sorpresa: en el último de los osarios, a la derecha del borde decorativo de una de las caras principales y bajo el borde de la tapa, los estudiosos encontraron la siguiente inscripción en arameo: “Yehudah Bar Yehshúah”, o lo que es lo mismo, Judas, Hijo de Jesús. La sorprendente y provocativa idea de que Jesús y María Magdalena estuvieran casados y hubieran tenido descendencia no es nueva, aunque tampoco exenta de controversia. No hay ni una sola referencia a este hecho en los evangelios o en los escritos de los primeros cristianos. Sin embargo, en Juan 13:23, después de la Última Cena, un discípulo sin nombre reclina su cabeza sobre el pecho de Jesús. ¿Podría tratarse de un niño en el regazo de Jesús?. Por otra parte, en Juan 19:25-27, Jesús dice en la cruz: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Y, a continuación, dirigiéndose a un discípulo no identificado, añade: “He ahí tu madre”. La interpretación tradicional de este pasaje consiste en identificar a la que Jesús llama “Mujer” con su propia madre, pero una explicación alternativa sería la de que Jesús estuviese en realidad pidiéndole a María Magdalena, que también estaba presente, que cuidase y protegiese al hijo de ambos. Si Judas hubiese sido realmente hijo de Jesús y María Magdalena es probable que su existencia hubiese sido un secreto bien guardado. Judas, al igual que Jesús, habría sido percibido como un peligro al orden establecido en la Judea del s. I, y hubiese tenido que afrontar un más que probable arresto y una más que previsible ejecución.

Sí, al concluir que esta sería la tumba de Jesucristo y su familia, muchas creencias centrales del cristianismo quedarían sin sustento.....Esta teoría afirma que la tumba de Talpiot contenía los osarios de Jesús, su hijo Judá, su madre María, su mujer María Magdalena, su pariente por vía materna Mateo, y posiblemente su hermano. Si se demuestra esto, entonces algunas creencias fundamentales del cristianismo serían erróneas. Las creencias que quedarían sin sustento serían: * Jesús no resucitó al tercer día, * Su familia o sus seguidores lo sacaron del Santo Sepulcro y lo llevaron a otra tumba, donde su cadáver se descompuso. * Un año después tuvo un segundo entierro: sus huesos fueron recuperados y colocados en un osario en la tumba de Talpiot. * Si hubo una ascensión de Jesús hacia los cielos, ésta sólo pudo haber sido de carácter espiritual, no corporal, * Jesús tuvo mujer, * Jesús tuvo al menos un descendiente (y si hubo uno, podrían haber sido más: -Creced y multiplicaos- es un mandato de la Biblia que los judíos seguían). Tío de María y tío abuelo de Jesús, José de Arimatea fue un hombre rico, dueño del sepulcro -oficial- donde fue enterrado Jesús. El solicitó a Poncio Pilatos bajar de la cruz y sepultar el cuerpo de su sobrino. Se dice que fungió como tutor de Jesús a la muerte de San José.

La tumba de los diez Osarios, es la tumba donde según el análisis científico de sus descubridores (Amos Kloner, Charles Pellegrino y Simcha Jacobovici) y la IAA (Autoridad de Antigüedades de Israel) se encuentran los restos de Jesús de Nazaret, fue descubierta el 28 de marzo de 1980 en Talpiot, Jerusalén. Desde entonces se ha investigado rigurosamente cada uno de estos Osarios, la tumba y el terreno donde está ubicada. Se obtuvieron no hace mucho análisis de ADN de los Osarios descubriendo así parentescos familiares directos, por lo que se sabe científicamente que los restos humanos que estaban enterrados en estos Osarios pertenecían a la misma familia..... En la tumba de Talpiot se encontraron 9 Osarios (Se sabe que eran 10, uno desapareció. Fue robado y vendido en el mercado negro de antigüedades por algún saqueador de tumbas) en los que en 6 de ellos aparecen tallados o rayados con un punzón u otro objeto punzante los siguientes nombres escritos en un lateral del Osario. El agrupamiento de estos nombres en una misma tumba resulta único: * Yehshúah Bar Yoshef (Jesús, Hijo de José) * Mariamne e Marah (Mariane, la "Maestra") * Yehudah Bar Yehshúah (Judas, Hijo de Jesús) * Yosha (José) * Mariah (María) * Matthiyah (Mateo).

El Osario de Santiago (El desaparecido Osario nº10)... El único fraude de toda la investigación es el del Osario de Santiago. Fue localizado en un mercadillo de antigüedades de Israel. Su propietario era Oded Golan, actualmente detenido en prisión con cargos por "Fraude Arqueológico". Oded Golan vendía en un mercadillo de antigüedades un Osario de dos mil años de antigüedad con la inscripción en Hebreo: "Ya'akov Bar Yoshef Akhui di Yehshúah" (Santiago, Hijo de José, Hermano de Jesús). En realidad, el osario es auténtico, y se sabe que es el osario que falta de la tumba de los diez Osarios en Talpiot, mide 50,8 cm de largo, 30,5 cm de alto y 25,4 cm de ancho. Estas medidas coinciden con las medidas del Osario que faltaba en la tumba de los diez Osarios. Pero el fraude está en la inscripción Santiago, Hijo de José, Hermano de Jesús, de la cual sólo es auténtica la primera parte: "Santiago, Hijo de José", el resto, "...Hermano de Jesús", fue añadido por Oded Golan. Los análisis científicos sitúan la primera mitad de la inscripción en la primera mitad del Siglo I, pero la segunda mitad de la inscripción fue realizada en tiempos modernos. Esta reliquia fue saqueada de la tumba original y vendida de forma ilegal en el mercado negro de antigüedades. A posteriori, se le añadió esta segunda mitad de la inscripción, para, probablemente, aumentar el precio (Ya de por sí, incalculable) de semejante reliquia arqueológica. El Osario de Santiago ha sido exhibido en el museo Royal Ontario en Toronto, en el tercer piso, en un cuarto bien iluminado. Las paredes del cuarto se llenan de información sobre Santiago, los Osarios, costumbres de sepultura judía y el Osario de Santiago. Este osario sufrió un desperfecto en el tránsito entre Israel y Canadá pero ha sido restaurado por el staff del museo.

En esa época era normal que las tumbas fueran saqueadas por ladrones o descerradas por personas que despreciaban al fallecido. Dadas las animosidades que despertó Jesús, cualquiera que lo hubiera amado habría temido que su cadáver fuera atacado. Sería natural que hubiesen tratado de protegerlo llevándolo a una tumba segura. Esta operación no debería haber sido conocida por todos para garantizar el secreto y, por lo tanto, la desaparición del cuerpo podría haber llevado a muchos a creer que el maestro había resucitado. ¿La tumba de Talpiot corresponde a la época de Jesús? Se ha establecido que sí por el tipo de enterramiento, llamado de -segunda inhumación-. Una vez que la persona había fallecido, la envolvían en un sudario y colocaban el cadáver en un nicho, dentro de una tumba cavada el roca suave. Después la familia esperaba durante un año a que la carne del cadáver se hubiera descompuesto, regresaba a la tumba, juntaba los huesos y los colocaba en una caja -el osario - hecha a la medida del fémur, el hueso más largo. Esta práctica fue adoptada por los judíos de Jerusalén alrededor del año 30 antes de Cristo, probablemente a partir de su creencia en la Resurrección, y fue abandonada en el año 70 después de Cristo.

A un lado de la inscripción - Yeshua bar Yosef -, Jesús hijo de José, aparece con claridad una -X-. Desde tiempos de Ezequiel, 500 años antes de Cristo, la -X- y su forma rotada, la cruz, era una marca que significaba justicia o el justo. En el capítulo 9, versículos 3 y 4 de El Libro de Ezequiel, se afirma: "Y el Señor le dijo ( a Ezequiel ) ve en medio de la ciudad, por el centro de Jerusalén, y coloca una -tao- en las frentes de los hombres que se lamentan y lloran por las abominaciones que se hacen en el corazón de la ciudad. La -X- es la última letra de los alfabetos arameo (llamada tao) y hebreo (taf), y significa el fin del camino, y tal vez el principio. El capítulo 22, versículo 13 de El libro de las revelaciones, Jesús dice: Soy el Alfa y el Omega. Sólo que Jesús no hablaba en griego sino en hebreo y en arameo, por lo que pudo haber dicho lo anterior en cualquiera de los dos idiomas. Ya que la -X- era usada tradicionalmente como emblema de justicia. los seguidores de Cristo pudieron haberla adoptado para indicar el Camino Justo, por lo menos desde 100 años antes de que el emperador Constantino declarase al cristianismo la religión oficial del imperio romano.

jueves, 29 de abril de 2010

EL MANUSCRITO VOYNICH


Por este nombre se conoce el único manuscrito medieval no descifrado que existe. Escrito en un código incomprensible, sus páginas están cubiertas por dibujos de plantas inexistentes, constelaciones desconocidas y tratados de anatomía. El Manuscrito Voynich es un misterioso libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés.

A lo largo de su existencia constatada, el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por numerosos criptógrafos profesionales y aficionados, incluyendo destacados especialistas estadounidenses y británicos en descifrados de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno consiguió descifrar una sola palabra. Esta sucesión de fracasos ha convertido al manuscrito en el Santo Grial de la criptografía histórica, pero a la vez ha alimentado la teoría de que el libro no es más que un elaborado engaño, una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno.

Sin embargo, el que cumpla la ley de Zipf, que viene a decir que en todas las lenguas conocidas la longitud de las palabras es inversamente proporcional a su frecuencia de aparición (cuantas más veces aparece una palabra en un idioma, más corta es), hace pensar que se trata no sólo de un texto redactado en un lenguaje concreto, sino también que este lenguaje está basado en alguna lengua natural, ya que lenguajes artificiales como los élficos de Tolkien o el Klingon de Star Trek no cumplen esta regla. Esto es debido a que la explicación a esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras que más utilizamos son más cortas y así requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley. Es prácticamente imposible que el autor del Manuscrito Voynich conociera la ley de Zipf, enunciada muchos siglos después, y por tanto que la aplicase a una lengua inventada por él.

El nombre del manuscrito se debe al especialista en libros antiguos Wilfrid M. Voynich, quien lo adquirió en 1912. Actualmente está catalogado como el ítem MS 408 en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale (EEUU). El manuscrito actualmente consta de 102 folios usados por las dos caras.

domingo, 18 de abril de 2010

EL TITANIC ESPAÑOL


Una historia tan apasionante como olvidada. La mala fortuna del navío Príncipe de Asturias de la compañía española Pinillos ha pasado desapercibida en nuestra memoria pero supuso una gran tragedia para sociedad de principio del siglo XX.

Se trataba de un gran barco de vapor con grandes semejanzas con el famoso Titanic hundido cuatro años antes, en 1912. El vapor zarpó de Barcelona y realizó paradas en Valencia, Almería y Málaga desde donde partió para Buenos Aires donde nunca llegó.

Unos corales en las costas de Brasil hicieron que el barco se hundiera en menos de cinco minutos llevándose más de 600 vidas y con algunos supervivientes que fueron recibidos a la vuelta como auténticos héroes.

El Príncipe de Asturias era un gran barco dividido en zona de primera clase, de segunda y de segunda económica. Los camarotes de lujo contaban con todo tipo de comodidades: sala, dormitorio, cuarto de baño o tocador en un amplio espacio.

Los salones de primera eran amplios y elegantes. Estaban engalanados con moquetas persas y servían como sitio para la reunión social de los pasajeros más adinerados del barco. El Príncipe de Asturias tenía una gran escalinata para acceder a la biblioteca, la sala de fumar o el salón de música que poco tenían que envidiar al de su hermano mayor el Titanic.

Los comedores de primera y segunda contrastaban en su amplitud. El primero, decorado con paneles de roble japonés y marcos de nogal, se extendía a lo ancho del barco y tenía gran luminosidad. El de segunda, los comensales comían más apretados en sillas y mesas comunes alargadas para aprovechar al máximo los huecos.

La segunda clase era otro mundo. Quienes no podían pagar un camarote de primera, no tenían lujos. Sus habitaciones eran compartidas entre cuatro personas con literas y algún lavabo común.

Los pasajeros de segunda no podían disfrutar de los largos paseos por la cubierta superior o por la acristalada que protegía del viento y del agua a los pasajeros. Tampoco podían disfrutar la biblioteca del barco que tenía una gran colección de libros y perdidos tras el hundimiento.

Actualmente los restos del barco se encuentran a unos 45 metros en el fondo del mar, en una zona llena de tiburones y con la estructura destruida por los cazatesoros que perseguían una leyenda sobre que el vapor llevaba a América una importante cantidad de oro.

martes, 9 de junio de 2009

PUEBLOS MISTERIOSOS DE PALENCIA

La localidad de Antigüedad (Palencia, España), situada a 38 Km de la capital, con unos 63 Km2 de superficie y una población de 406 habitantes, fue poblado celta, romano y godo, y fue otorgado por la Condesa Mamadona al Monasterio de San Pedro de Arlanza en 1054, precisamente con el nombre de 'Antiquitate'. Correspondió en herencia a Fernín García, quien lo ofreció en 1119 en arras a su esposa Doña Estefanía Armengol, junto con 'Garson', lugar donde se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Garón, cuya imagen y romería gozan de gran devoción y popularidad en toda la comarca del Cerrato. Como lugares más destacados se encuentra también la ermita de Villella y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que fue reconstruida en el siglo XVII.

Fenómenos paranormales, ovnis y extrañas leyendas rodean a esta localidad palentina de Antigüedad. Antigüedad posee una energía especial, una fuerza misteriosa capaz de curar más rápido a los enfermos si saben utilizar esta energía que irradia la comarca. Una fuerza misteriosa, como si se tratara de una puerta dimensional, un lugar de características similares al Tíbet o la Isla de Pascua. Dicen que el mundo nació en Antigüedad, que al principio de los tiempos Antigüedad fue el paraíso terrenal, el origen de la vida, que hay evidencias sobre el terreno, avistamientos de naves y luces extrañas. Numerosos testimonios de vecinos relatan que sus antepasados ya hablaban de todo esto, aunque solo lo cuentan en secreto.

Se rumorea sobre la existencia de un reducido grupo de seres humanos en un entramado de galerías en el subsuelo de estos páramos. Dicen que se trata de una escisión de la humanidad que proviene de tiempos muy remotos, aunque las personas que se encontraban aquí hasta el año 2002 descienden de la Edad Media. Que existen diez colonias como esta en el planeta. Que poseen conocimientos sorprendentes sobre avances tecnológicos, médicos y espirituales. Siendo estos últimos la base de sus nociones, aseguran que el gran error de la humanidad es centrarse en los avances tecnológicos en vez de en los espirituales. La supuesta ubicación de seres en las entrañas de la tierra no es nueva y, de hecho, se recoge en tradiciones orales y escritas de numerosas culturas del planeta.

Una persona del pueblo, que no revela su nombre, dice que ha hecho de intermediario entre estos seres y el exterior, ayudándolos en diversas tareas. Justo debajo de su casa, en la misma población, se encuentra uno de los tres accesos a la famosa cueva, donde existe una sala dimensional. En las paredes de esta sala existen dibujos y mensajes cifrados que un grupo de vecinos ha ido desvelando poco a poco. Todavía no se sabe su significado, aunque existen varias teorías: se cree que es un ser vivo con espíritu propio, o una máquina dotada con tecnología muy evolucionada, o es un centro espiritual, una auténtica puerta dimensional a un mundo desconocido.

Durante años se han recogido numerosos testimonios de leyendas que hablan de cuevas y extraños seres en las inmediaciones de Antigüedad. Existen casos de avistamientos de naves y luces extrañas en la zona. Hay personas que aseguran haber escuchado música de procedencia desconocida. Incluso testigos del avistamiento de un pueblo inexistente, por no hablar de la extraña toponimia de Antigüedad y su entorno. Testimonios sobre extrañas alteraciones de la percepción sensorial en lugares cercanos, como la mágica ermita de Garón.

En Diciembre de 2007, Iker Jimenez en su programa Cuarto Milenio, emitió un reportaje sobre Antigüedad, pero sin profundizar mucho sobre ello.



domingo, 10 de mayo de 2009

EL MISTERIO DE LAS MENINAS DE VELAZQUEZ

Últimamente se ha demostrado cómo Las Meninas (Velázquez, 1656) es algo más que un ejercicio pictórico y basado en un juego de espejos.

Por ejemplo, la línea ideal que une las cabezas de las figuras que aparecen en el lienzo componen el signo astrológico de Capricornio. Esto hizo pensar que el cuadro estaba dedicado a la reina doña Mariana de Austria (nacida el 23 de diciembre de 1634) que aparece al fondo del cuadro, reflejada en un espejo junto a su marido Felipe IV. Obsérvese que esta disposición es idéntica a la del Retrato de los esposos Arnolfini, del pintor Van Eyck, pintado en 1434 y que parece ser una réplica de la ceremonia prenupcial persa Ayin-y Bibi Maryam.

El cuadro fué pintado en 1656 y la infanta Margarita, nacida en 1651, aparenta unos 5 años de edad. Sin embargo, Velázquez, luce en su pecho la Cruz de la Orden de Santiago , honor que no consiguió hasta 1659.

Otro detalle fundamental llama la atención en Las Meninas: la infanta Margarita aparece en el centro de la composición, atendida por la menina (doncella) Isabel Velasco a su derecha y la menina (doncella) Maria Agustina Sarmiento a la izquierda. Pues bien, la posición de las cabezas de Velázquez, la primera menina, la infanta, la segunda menina y el personaje del fondo (José Nieto Velázquez, aposentador de la reina y jefe de tapicería) forman la constelación Corona Borealis, registrada en las Tablas Alfonsíes con el nombre de Alfeca y cuya tercera estrella, de izquierda a derecha se llama, precisamente Margarita. A la infanta Margarita la casaron antes de cumplir los 16 años con el Emperador de Austria, Leopoldo I (que era su tío y primo), y murió tras siete embarazos. Tenía tan solo 22 años.

Las especulaciones apuntan a que Velázquez pintó el cuadro con la segunda intención de que la reina alumbrase un heredero varón. Hoy conocemos el nombre del deseado niño, Carlos II el Hechizado, bajo cuyo reinado se produjeron las peores catástrofes y que terminó con la Guerra de Sucesión y la pérdida de la corona. Velázquez no sólo hechizó, con los espejos, a la reina y a su vástago; hechizó a todo el país. Ya se sabe que la superstición atribuye siempre desgracias a los espejos.

Por curiosidad, el otro personaje que nunca se habla de ella, la enana macrocéfala que contemplamos en el cuadro de Velázquez “Las Meninas”, se llamó Maribárbola. De origen alemán, era una más entre los aproximadamente cuarenta enanos que residían en tiempos de Felipe IV en el Alcázar, muy amiga de las infantas y del propio Velázquez (se pasaba horas en su taller, observando como trabajaba el maestro). El otro enano del lienzo se llamaba Nicolasillo Pertusato y aparece jugango con un perro. Tras la infanta observamos a dos personajes más de su pequeña corte: doña Marcela Ulloa y un desconocido guardadamas. En total son 11 personas, contando al propio Velázquez (que no nos deja ver el lienzo de lo que está pintando). Un personaje de la familia real que falta en el cuadro es la infanta María Teresa, que marchó a París para convertirse en la reina de Francia durante 24 años casada con Luis XIV (primo hermano de su padre); murió a los 45 años de edad.

Por fortuna todavía hoy el cuadro constituye un inagotable caudal de emociones para los visitantes del Museo del Prado (Madrid, España) y muchos aseguran que tras una larga contemplación del lienzo es imposible quedarse "a este lado" de la pintura porque, no lo olvidemos, el cuadro es ¡UN ESPEJO!.

domingo, 26 de abril de 2009

EL MISTERIOSO BARRANCO DE BADAJOZ

En el Barranco de Badajoz (Güímar, Tenerife, Islas Canarias, España) el omnipresente silencio y la belleza del paraje son testigos mudos de los secretos milenarios que éste encierra. En su interior alberga, además, recónditas galerías de agua donde antaño trabajaban los lugareños en busca del preciado oro. Sin motivo aparente, estos mineros abandonaron sus herramientas de trabajo, sus hogares y, sin echar la vista atrás, huyeron del lugar. ¿Por qué?, ¿Cuál fue el hecho que los ahuyentó de su trabajo, el único medio que tenían para subsistir?.

Muchos son los afamados investigadores que han intentado resolver el misterio de la pavorosa espantada. Los sabios del lugar, los mayores, dicen que a principios de siglo (1912), dos mineros que se afanaban infructuosamente en encontrar una galería viable, derrumbaron una pared donde se toparon de frente con dos maravillosos seres de luz. Reza la leyenda, la profana, que éstos les invitaron a acompañarles y les indicaron el lugar idóneo para cavar. Otra versión, contrariamente, afirma que un pavor se apoderó de ellos y escaparon en búsqueda de la Guardia Civil. No hay documentos que corroboren esta última, pero la realidad es que, desde la huida, nadie habita en el barranco. Nadie se atreve. Las galerías de agua quedaron desiertas, abocadas al olvido.

Empero su soledad no impidió que germinaran, como la más espesa neblina, más leyendas acerca del sobrecogedor paisaje. Comparten protagonismo con los seres de luz unas esferas de luz blanca que se apoderan del frío de la noche; una gélida temperatura que, a su antojo, se vuelve agradable, cálida, como una breve caricia en el devenir de las horas. Eso es lo que dicen muchos aventureros que, a pesar de haber sido alertados por los güimareros, se adentraron en los precipicios de lo desconocido. En el llamado también “puerta a otra dimensión”, presenciaron hechos que se escapan a la imaginación: seres alados que, curiosos, se acercaban a darles una bienvenida. Con el miedo en el cuerpo, aquellos que se han atrevido a pasar una noche en sus entrañas, la mayoría escépticos, al día siguiente confirmaron que no pasaron la velada solos: escucharon murmullos de hombres y mujeres que, a modo de indescifrables conversaciones, brotaban de las entrañas de la tierra, acompañados por un continuo caer de piedras.

Pocos son los que se atreven a regresar al Barranco de Badajoz, abismo de misterios, pero ahora es un destino turístico con gran demanda después del Teide. Para saber mas, se puede visitar la web : http://www.barrancodebadajoz.com/index.php

domingo, 19 de abril de 2009

LA MISTERIOSA MUERTE DE ROBERT KENNEDY

Hay tres asesinatos en Estados Unidos que constituyen todo un misterio al que muchos les gustaría encontrar respuesta: el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, el de Martin Luther King, y el de Robert Kennedy. En los tres casos las resoluciones que se adoptaron en poco concuerdan con las muchas pruebas que en cada uno se encontraron; balas mágicas que no se saben de dónde han sido disparados; posbiles sospechosos que fueron vistos en los lugares de los crimenes pero que nunca se han encontrado; implicaciones políticas, complots…
El senador Robert Kennedy había sucedido a su hermano como gran candidato para el pueblo estaodunidense a la presidencia de EE.UU. Su caracter firme, su inteligencia, su constancia, la consecuencia con sus ideas le habían dado ese grado de apoyo y confianza que el pueblo norteamericano había depositado pocos años atrás en su hermano John F. Kennedy. Y así, el que fuera mano derecha de JFK poco a poco convertiría su carrera política en un ascenso meteórico hacia el sillón presidencial.
Un viernes, 5 de Junio del año 1968, Robert Kennedy se encontraba en el hotel Ambassador de Los Angeles buscando apoyos para su campaña presidencial. De ese modo agradecía la confianza a todos aquéllos que le habían votado en las primarias de California, en las que había arrasado poco tiempo atrás. Quedaban apenas 5 meses para saber quien sería el próximo presidente de los Estados Unidos y él era el gran candidato para ganar. Al acabar la reunión, la gran cantidad de público que lo esperaba a la salida hizo que decidieran sacarlo por otro lado, por lo que se dirigieron a las cocinas del hotel. Fue allí donde encontró la muerte. Tres disparos a quemarropa del palestino Sirhan Bishara acabaron con su vida después de una larga agonía de 24 horas.
Nunca se sabrá como consiguió entrar en las cocinas el asesino, ni como supo de aquel repentino cambio de planes, pero las sospechas se dispararon en todas direcciones. Robert Kennedy sufrió tres impactos de bala: en la cabeza, en la axila y en la base del cuello, pero en total se realizaron diez disparos. De hecho, aparte de Robert, hubo cinco heridos más, uno de ellos con dos tiros. En total diez balas, y, sin embargo, la pistola de Sirhan sólo tenía un cargador de ocho balas. Eso hizo presuponer que, supuestamente, había dos armas y por tanto, dos asesinos. Pero aquella línea de investigación no se continuó. Hubo paneles de la cocina en las que se incrustaron las balas, y cristales rotos que se perdieron como pruebas. El propio Sirhan, cuando fue interrogado por un psicólogo, no recordaba nada de lo ocurrido, y sólo acertaba a escribir: “matar a Kennedy, matar a Kennedy…”, varias veces, como si fuera una reacción autómata.
Los amantes de las teorías conspirativas empezaron a indicar que Sirhan estaba “programado”, teoría que aún se reforzó cuando se supo que dos años atrás Sirhan había tenido un accidente por el que fue internado en un hospital, y que cuando salió de él, todos sus conocidos decían que estaba totalmente cambiado… Y las sospechas, como ocurriera con su hermano John Fitzgerald, volvieron a apuntar hacia la CIA. De nuevo, los presentes hablaron de otros dos personajes desconocidos que estaban en la escena del crimen, de un hombre rubio y de una mujer con un vestido de lunares. Varios testigos coincidieron en ese punto, pero tampoco se encontraron a estos dos sospechosos.
Una cuarta bala se quedó en el abrigo de Robert sin llegar a impactarle, pero era imposible que un tiro directo no le atravesara. Por otro lado, el disparo de la cabeza se demostró que había sido hecho a quemarropa, a escasa distancia, y sin embargo, Sirhan, se encontraba a más de un metro en el momento de disparar… Muchas pruebas contradictorias; otras muchas perdidas; muchas líneas de investigación abandonadas; muchos errores en el seguimiento del asesinato… y muchos intereses particulares y políticos, pues como su hermano, Robert seguía en la lucha contra la mafia, en su enfrentamiento a los soviéticos y a Cuba… los mismos motivos que parecieron tener para sospechar que la muerte de JFK a manos de Lee Harvey Osvald fue un complot, se volvían a dar con Robert.
Pero como ocurrió con Lee Harvey Osvald, en este caso, tan sólo Sirhan fue el acusado del magnicidio. Hoy día, cumple cadena perpetua, pero aún así, él sigue declarándose inocente del crimen…

domingo, 12 de abril de 2009

EL MISTERIO DE LA SABANA SANTA

La Sábana Santa, como el Arca de la Alianza, o el Santo Grial, son objetos largamente estudiados y debatidos a lo largo de los tiempos. Su procedencia, su Historia, sus verdades y mentiras, han generado polémicas e intensos debates que se multiplican con cada nuevo dato que se obtiene de ellos. Pero mientras que en el caso de los dos últimos se habla de ellos sin saber exactamente cuánto hay de leyenda y cuánto de realidad en ellos, puesto que ni tan siquiera se conoce dónde se encuentran, en el caso de la Sábana Sánta, ésta existe y se encuentra perfectamente localizada en Turín (Italia).

La Sábana Santa es un lienzo de lino de unos 4 metros de longitud, con la silueta de un cuerpo impresa en ella, y que según la tradición cristiana, José de Arimatea usó como mortaja de Jesús de Nazaret. En este lienzo aparece una especie de negativo fotográfico de una persona de 1,82 metros de altura que presenta múltiples heridas similares a las que según cuenta la Historia sufrió Jesucristo en su Pasión. Además, un análisis exhaustivo de la misma ha encontrado restos de pólen de plantas que existían en Palestina y que hoy día están extinguidas, las cuales se han podido constatar por restos encontrados en otros fósiles que presentaban el mismo pólen.

La apasionante historia de la figura de Jesús, y el misterio creado en torno a él a lo largo de los siglos (sin querer entrar en las creencias cristianas acerca de su importancia), ha generado un estudio sin precedentes en la historia de la investigación científica que ha llevado a un estudio tan profundo de la Sábana Santa, que hasta se han analizado las manchas de sangre una a una.

Aquí intentaré mencionar los hallazgos más importantes y la validez de ellos, sin entrar en valoraciones éticas sobre los mismos:

- En primer lugar está la famosa prueba del Carbono-14 que ha llegado a datar la Sábana entre los siglos XIII y XIV, pero los mismos científicos están de acuerdo en que estas pruebas tienen un 5% de probabilidades de error, y que en el caso que estudiamos, esas probabilidades aumentan puesto que la Sábana Santa ha ido acumulando restos de polen, polvo, etc. a lo largo de los siglos, mayor en el caso de un lienzo de tal tamaño. Por otro lado, también admiten que en el incendio provocado hace años, hubo de mojarse la Sábana y que aquel agua que empañó el lienzo podría haber afectado al estudio del C-14 que fue hecho con posterioridad.

- Por otro lado el negativo impresionado en el lienzo parece ser producto de una radiación que produjo una imagen tridimensional que sólo se observa con aparatos especiales. La radiación ocasionó quemaduras que determinaban incluso la distancia existente entre el cuerpo y la sábana. Los que apoyan la tesis de que se trató del cuerpo de Cristo aducen en este sentido que el mismo Pedro dijo que cuando fue al sepulcro allí estaba la Sábana pero sin el cuerpo en su interior como si hubiera desaparecido instantáneamente.

- Las marcas contenidas en la Sábana Santa son las que tendría un crucificado. Por ejemplo, las marcas de una corona de espinas.

- En cuanto a si se corresponde con la imagen de Jesucristo, habría que mencionar las coincidencias entre el hombre del lienzo y Jesús.

- No era demasiado habitual que se golpeara tan brutalmente a los que luego se crucificaban. En este caso de estudio, el hombre del lienzo recibió más de 1.000 heridas producto de muchos latigazos, como cuentan que hicieron con Jesús.

- Se ha demostrado que a la persona de la Sábana también le dieron una lanzada en el costado después de muerto.

- El hombre de la Sábana no llegó a descomponerse en ningún momento, lo que coincidiría con la historia de Jesús.

- Casi todos los crucificados se enterraban en fosas comunes, pero en este caso, el hombre del lienzo, que también se ha demostrado, fue amortajado con especias aromáticas, tal y como cuenta la Biblia respecto de Jesús.

- También era costumbre que a los crucificados se les partiera las piernas. En nuestro caso, ni se le hizo a Jesús ni tampoco al hombre de la Sábana Santa.

Se podrían comentar muchos más factores coincidentes con una y otra figura, y determinar si ambos son la misma persona o no. No hay ninguna prueba fehaciente de que realmente sea Jesús de Nazaret quien estuviera en la Sábana de Turín, sino simples hechos coincidentes que según las creencias de uno u otro podrían inclinarnos hacia la veracidad de santidad del lienzo. Pero lo que resulta innegable es la importancia científica de este objeto, pues independientemente de que sea o no, su estudio ya ha levantado un misterio que tiene unas implicaciones dogmáticas trascendentales para los cristianos creyentes en la Resurrección.

domingo, 5 de abril de 2009

LA TORTURA EN LA EDAD MEDIA

La tortura es daño paulatino y lento. Un acto que causa daños físicos o psicológicos intencionadamente, con el objetivo de conseguir confesiones de sus víctimas. En la Edad Media era la técnica utilizada como instrumento de disuasión, se sacaba información a la víctima o de una tercera persona, como venganza de un hecho cometido por la víctima, por una tercera persona o simplemente para el entretenimiento del torturador. Ya en aquellos tiempos la diversidad era más que evidente con diferentes técnicas de maltrato lento y doloroso. Desgarros musculares, cortes, pinchazos, golpes, aplastamientos, rotura de huesos, fuego, desfiguración, ingestión de productos químicos, ahogamiento o violaciones…

Estas son algunas de las técnicas de tortura más dañinas de la Edad Media:

El Aplastacabezas es un instrumento de tortura que en la Edad Media se utilizaba como medio para reventar los huesos del cráneo. La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior de modo que el casquete era empujado hacia abajo por un tornillo. ¿El resultado?, Primero se destrozaba los alveólos dentarios, después las mandíbulas, y luego el cerebro se escurría por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.

El aplastapulgares una de las torturas más antiguas, sencilla pero tremendamente efectiva. La tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y paulatina, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño moral a la víctima. El resultado era el desgarramiento total, prácticamente la mutilación del miembro.

El Cepo Chino recoge este nombre por su origen chino. Consistía en una caja de madera en la cual se colocaban los pies del torturado, los cuales eran apretados por el verdugo a través de una manivela. El dolor de la víctima aumentaba gradualmente hasta que finalmente se llegaba a la trituración ósea.

El cinturón de castidad. También los llamaban braga de hierro. El objetivo con el que se usaba esta técnica en la Edad Media era evitar las infidelidades o deslices sexuales de las mujeres. Este cinturón no puede ser usado más que durante unas horas, a lo más dos o tres días. De lo contrario la mujer moriría en manos de las infecciones, abrasiones y laceraciones provocadas por el contacto con el metal. El cinturón era utilizado por las mujeres como defensa contra la violación en época de acuartelamiento de soldados, o en estancias nocturnas en posadas.

¡Las cosquillas no siempre son buenas!. Como tortura los romanos utilizaban grandes tablas de madera para sujetar a las personas por los tobillos. Después se bañaban los pies con sal y se soltaban cabras, las cuales con sus lenguas rugosas los lamían produciendo cosquillas en un principio pero dejando después marcas y ampollas. En la Edad Media se utilizaban las cosquillas como medio de tortura para la realeza o personas importantes, ya que no dejaba grandes secuelas.

La cigüeña, un instrumento de tortura en el que no se aprecia a simple vista el dolor que puede causar. Se trata de la inmovilización de la víctima y consistía en someter al reo a un aparato hecho de hierro que sujetaba al condenado por el cuello, manos y tobillo, de modo que a través de una incómoda posición se provocaba calambres en los músculos rectales y abdominales… a las pocas horas el dolor se prolongaba por todo el cuerpo.

La técnica de Shabak era un método de interrogación extrema usada por el Shabak sobre sospechosos palestinos. Se forzaba al sujeto a sentarse sobre un taburete corto en una silla de ángulo avanzado. Posteriormente le ataban los brazos y piernas detrás de ellos a la silla, se cubría su cabeza con un bolso y le hacían escuchar sonidos estridentes. La víctima era abandonada durante largos periodos de tiempo, de modo que no le dejaban conciliar el sueño mientras duraba la interrogación.

La flauta del alborotador era un instrumento hecho a base de madera, bronce o hierro que se utilizaba como medio de castigo por faltas menores delante de la opinión pública. El collar se cerraba por detrás del cuello, y los dedos se colocaban entre las barras de hierro, que eran apretadas por el verdugo llegando a todo tipo de heridas en los dedos, hasta el aplastamiento de carne, huesos y articulaciones.

El péndulo era otro instrumento de tortura. Las muñecas de la víctima eran atadas por detrás de la espalda, se añadía una cuerda a las ligaduras de modo que inmediatamente los húmeros se desarticulaban y poco a poco también las demás vértebras.

Por último, la rueda y que era el método más común en la Europa germánica. Convertía al preso en un verdadero material de trabajo, para que el verdugo fuera descoyuntándole o arrancándole miembros a voluntad. El condenado desnudo era estirado boca arriba en el suelo, con los miembros extendidos al máximo y atados a estacas o anillas de hierro. Se le asestaba bruscos golpes a la rueda de modo que se machacaba todos los huesos y articulaciones. Después era desatado e introducido entre los radios de la gran rueda horizontal al extremo de un poste que después se alzaba. Expuesto a los cuervos y animales, a la víctima le arrancaban trozos de piel, le vaciaban las cuencas de los ojos, hasta llevarle a la muerte.

domingo, 29 de marzo de 2009

EL MISTERIO DE LA MESA PALENTINA

De igual modo que un manto de oscuridad histórica envuelve los hechos reales que acontecieron allá por 1388 -ni siquiera este año puede fijarse con precisión-, cuando las tropas de Juan de Gante, duque de Lancaster, asediaron la ciudad de Palencia, también una nube de desconocimiento se cierne sobre una de las pocas piezas del ya cerrado Museo del Ejército de Madrid que hace referencia expresa a la capital palentina: la mesa dedicada a la gesta que las mujeres de Palencia protagonizaron frente a las tropas inglesas que pretendían tomar la ciudad en un contexto de luchas por la Corona de Castilla.
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Se trata de una mesa de nogal, rematada con una gran placa de mármol, en la que se recuerda el privilegio otorgado por el rey Juan I a las mujeres de Palencia por haberse enfrentado a los asediadores ingleses cuando los hombres palentinos se hallaban ausentes, enrolados en las mesnadas reales. En la inscripción se recoge que a las mujeres de Palencia se les concedió el honor de poder adornar sus tocas con los colores oro y rojo, un privilegio sólo reservado a los caballeros.
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Y aunque la mesa ha podido contemplarse durante años en la Sala de las Heroínas del Museo del Ejército de Madrid, muy pocas referencias se tienen sobre el origen de esta pieza, catalogada con el número 26.625, y en la que se demanda 'loor eterno a las heroínas de Palencia'.
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El cierre del Museo del Ejército de Madrid, para transformar sus dependencias en un anexo del Museo del Prado, ha supuesto el traslado al Alcázar de Toledo de buena parte de su colección, ya que el nuevo Museo del Ejército se abrirá en la ciudad castellano manchega.
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Pero la mesa de Palencia no se ha incluido entre las piezas que se trasladarán a Toledo, con lo que su previsible destino era uno de los almacenes del Ministerio de Defensa. Sin embargo, una petición del Ayuntamiento de Palencia puede rescatar esta pieza del olvido a la que estaba condenada y convertirla en uno de los principales puntos de atracción de la Casa Consistorial palentina.
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El Ayuntamiento de Palencia, ha cursado una solicitud a la dirección del museo, con el fin de que la mesa pueda ser cedida permanentemente a Palencia, con el fin de exhibirla en un lugar privilegiado del Consistorio. Y aunque todavía no hay respuesta oficial, a raíz de las conversaciones mantenidas con el máximo responsable del museo, el alcalde palentino ha mostrado su total confianza en que la pieza pueda ser donada a la ciudad.
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El interés del equipo de gobierno municipal por esta pieza se despertó después de conocer su existencia a partir de un proyecto cultural que quiere desarrollar el Centro de Iniciativas Turísticas de Palencia, y que incluye una petición al Museo del Ejército para que mesa pueda ser contemplada por los palentinos durante la celebración de unas jornadas de carácter cultural sobre la historia de Palencia.
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Pero a pesar de este interés por la mesa, apenas puede aportarse algún dato sobre el origen. En la ficha que se conserva en el museo, la única información hasta ahora facilitada por los responsables del Ministerio de Defensa, únicamente se recoge una descripción física de la mesa, de los materiales con los que está construida, con la leyenda que puede leerse y con un apunte que reproduce sus dimensiones reales. Nada más. Ni un dato sobre su origen, sobre su autor, su antigüedad, o sobre el contexto en el que se ordenó su creación, así como el modo en el que fue a parar al museo madrileño.
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Tampoco los responsables del Centro de Iniciativas Turísticas o el propio alcalde pueden adelantar más datos referidos a la mesa, en la confianza de que desde la dirección del Museo del Ejército puedan desvelar estos misterios en la documentación que acompañe a la mesa, en el momento en que sea cedida a la ciudad de palencia.
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Ayuda aún más a fomentar la duda sobre la realidad de los acontecimientos que se relatan en la mesa, el hecho de que en la inscripción aparezca fechada en 1380 la concesión por parte del rey Juan I del privilegio de llevar la banda dorada a las mujeres palentinas. Este registro contrasta con la mayor parte de los apuntes históricos existentes, que fijan el desembarco en tierras gallegas de las tropas del duque de Lancaster, para lanzarse a guerrear en Castilla seis años después de la fecha que aparece en la mesa. Estas fuentes estiman que el asedio a Palencia debió producirse en torno a 1387 ó 1388, aunque existen cierto enfrentamiento entre los autores, restando algunos de ellos verosimilitud a la leyenda que recrea la gesta de la mujer palentina frente a las tropas inglesas.


ACTUALIZACIÓN: La Mesa Palentina fué cedida al Ayuntamiento de ésta Ciudad y se encuentra expuesta en uno de sus Salones.

domingo, 22 de marzo de 2009

EL MISTERIO DEL PESO DEL ALMA

¿El alma pesa?… Es una pregunta que aún a día de hoy no se ha obtenido una explicación o razonamiento muy claro. Está comprobado científicamente que el cuerpo antes de morir pesa una cantidad y después de la muerte ha perdido 21 gr. ¿Pero se sabe a que corresponden esos 21 gramos que perdemos después de exhalar nuestro último aliento?.

Según las investigaciones del Doctor Douglas MacDougall y su “teoría del peso del alma” que se remonta a 1927, toda persona pierde 21 gramos en el último minuto de su muerte, lo que según él, equivaldría al alma o espíritu que se ha desligado del cuerpo carnal de la persona.

Su teoría fue basada en experimentos con personas moribundas que fueron pesadas minutos antes de morir y en todas habían perdido la misma cantidad, 21 grs. El Doctor Douglas utilizaba para tal proceso una cama especial muy sensible a las variaciones de peso. Por cierto, dicho artefacto fue construido por él mismo.

Este doctor colocó en ella a seis enfermos terminales, y sobre ella los iba observando y pesando durante los últimos momentos de su vida (antes, durante y después). Y el resultado obtenido fue el mismo en todos los casos, todos perdían 21 gramos justo antes de morir. Incluso experimento con perros pero no obtuvo el mismo resultado de los 21 gramos.

Según la teoría de varios filósofos griegos, solo los humanos poseemos alma, por la capacidad de soñar. Algo, por otra parte, también discutible.

Hay otros científicos que aseguran que esos 21 gramos se deben a que la persona, una vez que ha fallecido, ha exhalado todo el aire que tenia dentro (otros dicen que es a causa de la relajación de los esfínteres). Pero está totalmente descartada ésta teoría, ya que los gases no pesan tanto.

Y sí esto fuese cierto, ¿A dónde irá nuestra alma?, ¿Existirá realmente la reencarnación?… Son tantas preguntas y tan pocas respuestas. Al final siempre nos quedaremos con esa gran duda…


¿Tenemos alma?

domingo, 15 de marzo de 2009

EL VALLE DE LOS CAIDOS - La Verdadera Historia

Antes de la promulgar la Ley de la "Memoria Histórica", quizás hubiese convenido derogar la "Ley del Silencio" que, en perjuicio de todos, vencedores y vencidos, ha regido en torno al Valle de los Caídos. Como nunca se dieron a conocer datos sobre la construcción de la obra, un informe elaborado en 2006 por el socialista maltés Leo Brincat para el Consejo de la Unión Europea «con objeto de que se condene internacionalmente a la dictadura franquista», insistía en cifras que, después de muchas investigaciones, han sido rectificadas.

Por ejemplo, el número de presos políticos que trabajaron en las obras. Según la prensa de la época, a finales de 1943, trabajaban en el valle seiscientos obreros. En el libro que escribió el arquitecto director, don Diego Méndez, se señala que «durante los quince años que duraron los trabajos intervinieron dos mil hombres (y ni todos a la vez, ni todos penados)». O sea que es un error de bulto la cifra dada por TVE, en «Memoria de España», al decir que en las obras intervinieron veinte mil presos políticos.

Los documentos rectifican estos datos del director y elevan la cifra de obreros a 2.643, de los cuales el número de penados no eran ni un diez por ciento: 243. De estos 243 presos, que se habían acogido libremente a la «redención de penas por el trabajo» (seis días de redención por cada uno trabajado) en 1950, nueve años antes de que terminaran las obras, asegura la Fundación Francisco Franco que ya no quedaba en el Valle ni uno solo político; y, curiosamente, sí presos comunes que quisieron beneficiarse de condiciones tan favorables para poder redimir sus penas.

En 1979, con Franco ya desparecido, Francisco Rabal comentó en TV que, en los años cuarenta, el único trabajo que encontró su padre, que era tunelero, fue el de horadar el Risco de la Nava, en cuyo interior se construiría la Basílica. Los Rabal, de ideas comunistas, estaban contratados y ocupaban viviendas que se habían construido para los trabajadores. También con su padre, a quien condenado a muerte se le conmutó la pena y luego se acogió a la redención de pena por trabajo, estuvo viviendo allí Gregorio Peces Barba. A los cuatro meses de permanecer allí toda la familia, el padre del político recibió la libertad condicional y explicó que «no puedo decir que he estado arrancando piedras en el Valle, sería estúpido decir eso; no hubiera sido demasiado útil arrancando piedras… yo estaba trabajando en las oficinas».

No en las oficinas, sino en el dispensario, estuvo otro preso que llegó de los primeros al Valle, en 1940, para redimir pena por trabajo: el doctor Ángel Lausín. Redimida la pena, ya libre, decidió quedarse en el Valle hasta el final de las obras. Su testimonio como médico titular es que «en dieciocho años de obra faraónica hubo sólo catorce muertos». Menos de los que hoy se registran en nuestras carreteras durante un fin de semana.

Se puede hablar de «obra faraónica» puesto que se trata de una de las obras más colosales no sólo del siglo sino de la historia. La Basílica es el mayor templo del mundo con una capacidad de más de veinticuatro mil personas en su nave de trescientos metros de longitud. Fuera, en la plaza, caben otras doscientas mil almas. La cruz no tiene parangón, si a sus ciento cincuenta metros, altura superior a la Torre de Madrid, añadimos su «base» que es el Risco de la Nava, de mil cuatrocientos metros de altitud. Pero el dato más increíble es que por el interior de los brazos de la cruz, un crucero de 46 metros, pueden circular simultáneamente dos automóviles.

En cuanto al costo de una obra de tales proporciones se han barajado cantidades astronómicas, reprochando al régimen de Franco un gasto impropio de un país empobrecido. Las últimas cifras conocidas hablan de que, al cerrarse las cuentas, se habían invertido 1.033 millones de pesetas. Este gasto hace tiempo que fue amortizado con los cuatrocientos mil visitantes anuales que contabiliza el Patrimonio Nacional en éste que es su tercer monumento más visitado, tras el Palacio Real y El Escorial. Por otra parte, los mil millones de pesetas, que si bien entonces hubieran permitido construir tres estadios como el Santiago Bernabeu, hoy son «sólo» seis millones de euros, que es el precio que puede pagar por un jugador cualquier equipo de fútbol español de primera división.

En cuanto al «salario del miedo» en los trabajos forzados, frente a las acusaciones de represión y «esclavitud» que adjudican al franquismo en la obras del Valle los grupos de izquierda y que reclaman recuperar la Memoria Histórica, la derecha presenta documentos con el objeto de demostrar que los presos, además de redimir pena por trabajo, percibieron, al principio, un jornal mínimo de siete pesetas más la comida, que pronto se elevó a diez pesetas diarias, más pluses por trabajo a destajo o por peligrosidad, lo que unido la vivienda y escuela gratuitas les permitió llevar a sus familias a residir en el Valle.

Nos recuerdan que un sueldo de trescientas a cuatrocientas pesetas mensuales, en los años cuarenta y primeros «cincuenta», era lo que cobraba un profesor adjunto en la Universidad. Y el médico del Valle, el ya mencionado Dr. Lausín, superaba las mil pesetas mensuales, como el maestro, don Gonzalo –ex condenado a muerte– mil también; o el practicante, el señor Orejas, que cobraba más de quinientas.

La España de finales de la obra no tenía nada que ver con la de los años cuarenta. Lógico; en l959, cuando se inaugura el Valle de los Caídos, ya lleva tres años funcionando en España la televisión y hay casi un millón de receptores, visita nuestro país y abraza a Franco el vencedor de Hitler, Dwight D. Eisenhower, presidente de los EE.UU., y, en el mes de diciembre, un tren de alta velocidad entonces, el TALGO, une Madrid y Barcelona. Se considera pues un despropósito la cifra de cincuenta céntimos que se ha llegado a publicar como salario que recibían los penados. Cabe pensar que tal insultante cantidad no hubiera sido consentido por los falangistas, como José Antonio Girón, ministro de Trabajo a la edad de veintinueve años, y que emprendió una política social que asustó a la derecha conservadora; ni tampoco por los arquitectos Muguruza o Méndez, autor y director del proyecto, ni por el progresista Juan de Ávalos, el artífice del conjunto escultórico del Valle de los Caídos.

Juan de Ávalos era un republicano de izquierdas, carnet número 5 ó 7 del PSOE de Mérida. Este dato no impidió que Franco le encargara la realización de su empresa predilecta. Ávalos explicaba que él ganó «un concurso para hacer unas estatuas con un equipo donde no había 'esclavos' y que fue una obra hecha con la vergüenza de haber sufrido una guerra increíble entre hermanos y para enterrar a nuestros muertos juntos». El famoso escultor nunca quiso decir la cantidad que cobró por las gigantescas cabezas de los evangelistas que figuran al pie de la Cruz, por las virtudes y por la Piedad, pero hay que pensar que fue bien retribuido.

Tampoco estuvo mal pagado otro escultor, autor del auténtico protagonista del Valle, el Cristo «vasco» que preside el altar mayor de la Basílica. Nos referimos al artista guipuzcoano Julio Beobide. Porque en el Valle, como en «el monte del olvido» de la canción, están clavadas no una sino dos cruces. El generalisimo «pasó» de política en el valle. En realidad las dos cruces del Valle son «vascas». Pedro Muguruza es el «padre» de la del exterior, la de 150 metros, y Beobide de la del interior, la del altar.

En 1940, Franco, siempre previsor –recuerden lo de «atado y bien atado»–, respecto al Valle, lo tenía todo «cortado y bien cortado». Hasta la madera para hacer su pieza favorita: un gran crucifijo que en el altar mayor de la Basílica es lo único que permanece iluminado durante la Consagración, cuando se apagan todas las luces del templo. La madera para hacer la cruz de este Cristo la había elegido el propio Franco en la sierra al ver la forma de la rama de una sabina. La sabina es apreciada por su madera hermosa, fuerte y olorosa, ideal para fabricar violines y castañuelas. Pero ahora venía lo más difícil: tenía que buscar alguien capaz de tallar «el Cristo más importante del siglo XX».

Y el Caudillo volvió a tener lo que le atribuían los moros: «baraka», suerte. Ese mismo verano, al ser invitado a una fiesta que daba el pintor Zuloaga en su casa de Zumaya, descubre en su capilla una figura que le deja deslumbrado. Es, precisamente, el Cristo que siempre había soñado para el altar mayor del Valle. Le pregunta quién es el autor de esta talla que el propio Zuloaga había policromado. Don Ignacio duda si ocultárselo, pero le acaba confesando que es de Beobide, un escultor nacionalista vasco. Zuloaga también engaña, al principio, al escultor diciéndole que un americano se ha interesado por una copia del cristo que había hecho para su capilla. Franco sorprende a Zuloaga cuando le contesta que no le importa cómo piense políticamente el escultor. Además, lo que él quiere es que ese Cristo, en el altar del Valle de los Caídos, sea el símbolo de la conciliación.

En ese momento el Cristo de Beobide empezó a entrar en la leyenda, y a circular en torno a él una curiosa historia. Para salvar la cara al pobre Beobide se contó que Zuloaga, cuando encarga al escultor otro Cristo para un americano, le oculta quién es el cliente, «porque de saber su destino jamás hubiera realizado el trabajo». Una falacia porque Beobide supo pronto para quién y para dónde era el Cristo que le pedía Ignacio Zuloaga. Y la prueba es el talón, por veinte mil pesetas –lo que entonces costaba un buen piso– que se le ingresa en su cuenta bancaria por orden de Franco, según se le comunica en carta de la Jefatura del Estado fechada en el Palacio de Oriente el 23 de Junio de l941, un año después de la visita del general a Zumaya, y donde se le pide «acuse de recibo».

Franco nunca pensó en que le enterraran bajo ese Cristo. A Franco, otra vez la «cara» y la «cruz» del Valle, por culpa de las «broncas» que le organizaban allí los falangistas, ya no le gustaba que le llevaran a Cuelgamuros… «ni vivo, ni muerto». Pero le ocurrió lo de siempre y, a quien nadie se había atrevido a contradecir en vida, no se le respetó su última voluntad. Franco tenía previsto que le enterraran en el Cementerio de El Pardo, donde descansan todos los personajes del Régimen, pero al ver que su muerte estaba próxima, su familia y los altos cargos del Estado, incluido el Príncipe Juan Carlos, deciden que su cuerpo descanse en el Valle de los Caídos. Y es el futuro rey quien ha de solicitar el enterramiento a la comunidad benedictina que rige la Basílica.

Hace poco, la periodista Victoria Prego ha publicado algún dato más que confirma esta realidad: «En los últimos días de la enfermedad del general, Arias Navarro preguntó a su hija Carmen si se le iba a enterrar en el Valle y la respuesta fue 'No'». Y continúa Prego: «Lo que sí consta es que las obras para acondicionar una tumba al otro lado del altar se realizaron a toda prisa, estando ya el dictador irremediablemente enfermo». Y otro dato que aclara definitivamente que Franco no construyó el Valle para que fuera su gran mausoleo: Un oficial de su escolta al que encargaron preparar su tumba en un par de semanas, dijo los problemas que hubo que resolver, incluso de inundación por rotura de cañerías, para hacer una fosa imprevista detrás del altar, ya que en su día sólo se hizo la fosa para enterrar los restos de José Antonio.

Pero dejemos que Victoria sume otro argumento valioso: «Consta también, y hay testimonio de ello, que a comienzos de los 70, Franco envió a su mujer a visitar la cripta de la ermita del cementerio de El Pardo, que está adornada por los mismos artistas que participaron en la decoración del Valle de los Caídos. Y consta que en esa cripta había una urna funeraria con capacidad sobrada para dos cuerpos y que, una vez enterrado Franco en Cuelgamuros, esa urna fue retirada. Y finalmente consta que allí reposan ahora en solitario los restos de su viuda, Carmen Polo».

¿Cuántos restos, además de los de José Antonio y Franco, hay de verdad en el Valle de los Caídos? La cifra, siempre discutida, se ha movido de setenta mil a treinta mil. Pero ya está bien de contar muertos. Que descansen todos en paz bajo las dos cruces: la de fuera, del arquitecto vizcaíno Pedro Muguruza, y la de dentro de la Basílica, del escultor guipuzcoano, Julio Beobide. Vasco era también Carmelo Larrea, el autor de la canción «Dos cruces» donde se decía que «están clavadas dos cruces en el monte del olvido». No estaría mal que también el Valle de los Caídos fuera «el Valle del Olvido». No siempre es bueno recordar y ya es un tópico que «hay que recordar para no repetir».

Nota: Debido a la polémica actualidad he publicado otra vez sobre El Valle de los Caidos en mi Blog de Las Tentaciones. (02/05/2010).

domingo, 8 de marzo de 2009

APOLO XIII - Lo ocurrido sin leyendas

El Apolo 13 fue una misión espacial que tenía como misión alunizar en la región Fra Mauro, pero una explosión a bordo de la nave en su camino a la luna obligó a la tripulación a abortar la misión y orbitar alrededor de la Luna sin lograr su cometido de llevar al quinto y al sexto ser humano a la superficie lunar. Despegó el sábado 11 de abril de 1970 a las 14:13 hora local (UTC –5). A los cinco minutos de vuelo, los astronautas notaron una vibración. El motor central de la segunda etapa se apagó dos minutos antes de lo programado lo que causó que los cuatro cohetes restantes tuvieran que seguir encendidos nueve segundos más que lo planeado para poner al Apolo 13 en órbita. El director de vuelo preguntó si esto interfería gravemente la misión, la respuesta fue negativa. Días antes de la misión, el piloto de apoyo del módulo lunar, Charles Duke inadvertidamente contagió a la tripulación con sarampión. El piloto del módulo de mando Ken Mattingly, resultó no ser inmune y dado el riesgo de desarrollar la enfermedad fue reemplazado por el piloto de apoyo John Swigert.

Pruebas en tierra antes del lanzamiento indicaron la posibilidad de un pobre aislamiento en el tanque de helio de la etapa de descenso del módulo lunar (un parámetro altamente crítico), así que el plan de vuelo se modificó con tres horas de anticipación para poder instalar sensores que proporcionaran lecturas adicionales en la presión. El tanque de oxígeno Nº 2 tenía que haber sido instalado tiempo atrás en el módulo de servicio del Apolo 10, pero fue quitado para una modificación y resultó dañado en el proceso de desmontaje. El tanque fue reparado y probado en fábrica y se instaló en el módulo de mando del Apolo 13, donde se probó nuevamente durante las pruebas de conteo y demostración en el Centro Espacial Kennedy desde el 16 de marzo de 1970.

De los dos tanques, el Nº 1 se comportaba tal y como se esperaba pero el Nº 2 tenía problemas para evaporar el oxígeno líquido con el que se realizaban las pruebas. Tras los informes y estudios correspondientes, se decidió calentar el interior del tanque 2 con una serie de resistencias eléctricas que ya existían en cada tanque para evaporar el oxígeno remanente. La técnica funcionó pero necesitaba 8 horas a 65 Voltios de corriente continua para evaporar el oxígeno. Las operaciones necesarias para llevar a cabo las modificaciones de diseño dañaron severamente los elementos calefactores internos de dicho tanque. En el trayecto a la Luna y pasadas 55 h y 46 min. de la misión, la tripulación terminó una transmisión de televisión en vivo que duró 49 minutos y que mostraba la comodidad con la que se podía vivir en el espacio. Nueve minutos después de haber terminado dicha transmisión, Swigert fue autorizado a agitar los tanques de oxígeno, entonces el tanque Nº 2 explotó causando que el tanque Nº 1 fallara. Las células de combustible que proporcionaban electricidad, agua, oxígeno y luz fallaron mientras los astronautas se encontraban a 320.000 km de distancia de la Tierra (dos tercios del trayecto a la Luna). La explosión dejó al descubierto un lado del módulo de servicio y una estela de restos. El astronauta John Swigert, después de observar una luz de advertencia acompañada de un estallido, fue quien exclamó la famosa frase "Houston, tenemos un problema". La hora: 21:08 del 13 de abril.

Una gran cantidad de luces de advertencia se encendieron en serie indicando la pérdida de dos de las tres fuentes generadoras de energía. Las lecturas de los instrumentos señalaban que un tanque de oxígeno estaba completamente vacío y que el segundo se estaba vaciando. Trece minutos después de la explosión, Lovell observó a través de la ventana de la escotilla que estaba escapando un gas al exterior de la nave, que resultó ser oxígeno, evidencia segura de una catástrofe. Gene Kranz en conjunto con los ingenieros de vuelo realizaron cálculos de energía y solicitaron a los astronautas pasar al módulo lunar. Los astronautas tuvieron que utilizar el módulo lunar como bote salvavidas. Gene Kranz decidió abortar la misión en su objetivo y traer de vuelta a los tripulantes. El módulo lunar estaba diseñado para albergar a dos astronautas durante 45 h, pero se necesitaba albergar a tres durante 90 horas. El oxígeno no era un problema, ya que con el de los tanques del módulo lunar y el de los trajes que se tenían que haber utilizado en los paseos lunares seria más que suficiente, además del oxígeno de las botellas de emergencia para el amerizaje. El módulo de servicio aún seguía perdiendo energía y oxígeno remanente aunque pudo ser frenado casi estando vacío. La capacidad energética de la nave estaba en punto crítico y se tuvieron que apagar la mayoría de los sistemas de navegación.

El verdadero problema era la energía. Las baterías del módulo lunar no tenían la suficiente capacidad como para proveer la energía requerida. Esa fue una de las tareas principales de los ingenieros para poder proveer de energía a ambas naves. Para ello se ahorró energía apagando todos los sistemas eléctricos que no fueran críticos, reduciendo el consumo a un quinto de lo normal e intentando que en el momento de la reentrada de los astronautas a la atmósfera terrestre conservaran como medida de seguridad un 20% de la energía total disponible. El agua era el otro problema importante, se estimaba que se quedarían sin agua cinco horas antes de la reentrada a la Tierra. Gracias a los datos obtenidos del Apolo 8 se dedujo que los mecanismos podrían seguir funcionando en el espacio por un período adicional de 7 u 8 horas sin agua para su refrigeración, la cual pudo ser usada por la tripulación para su soporte vital, que racionaron 177 cc diarios (un poco más de la mitad de capacidad de un biberón), además de jugos de frutas que llevaban. La tripulación se deshidrató y todos perdieron peso: Lovell adelgazó 7 kg y entre los tres perdieron un total de 16 kg, casi un 50% más que cualquier tripulación anterior.

La eliminación del dióxido de carbono fue otro problema importante. Los recipientes que contienen hidróxido de litio, material químico que elimina el dióxido de carbono de la cabina, eran de forma cuadrada en el módulo de comando y redonda en el módulo Lunar, de esta manera no se podían utilizar o intercambiar entre las naves. Un día y medio después del incidente, las luces de advertencia del nivel de contaminación por CO2 avisaron que se estaba llegando a niveles peligrosos. Desde tierra los ingenieros en una reunión idearon y explicaron a los astronautas la forma de adaptar dichos recipientes con bolsas de plástico, cartones, cinta adhesiva y demás material que llevaban a bordo. Otro de los problemas críticos era el realizar un encendido de motores en un momento en el que la Luna se interponía entre la Tierra y la nave e impedía las transmisiones de radio. Dicho encendido de motores era necesario para que la nave aumentara su velocidad, saliera de orbita lunar y enfilara una trayectoria con la suficiente velocidad hacia la Tierra. Normalmente dicha labor la realiza el módulo de comando cuando ya los astronautas han regresado de su exploración en la superficie lunar. Esta labor era un punto de suma importancia y tenía que ser realizada con extrema exactitud, cualquier fallo provocaría que los tripulantes perdieran la trayectoria correcta y nunca regresarían a la Tierra. Por un momento la desazón cundió en el centro de dirección y el director reunió a su equipo y pronunció su famosa frase: -El fracaso no es una opción-, traeremos a esos hombres sanos y salvos. Para suerte de todos, el astronauta Ken Mattingly, que había sido descartado de la misión acudió a los simuladores del centro espacial y después de varias pruebas de ensayo y error logró obtener energía adicional para la etapa de reingreso.

El viaje fue muy incómodo en conjunto por la falta de agua y alimentos. La temperatura bajó hasta los 3 ºC debido al apagado de los sistemas eléctricos, ya que la nave perdió una importante fuente de calor y se formó condensación en todo el interior de la nave. Esto hacía que el dormir fuera prácticamente imposible. Uno de los mayores logros del Centro de Control, fue el rápido desarrollo de procedimientos para re-energizar el módulo de comando después de haber estado desactivado a temperaturas muy bajas y reaccionar favorablemente. Los controladores de vuelo normalmente documentan toda la información en tres meses, pero en esta ocasión lo hicieron en tres días. Las paredes, piso, techo, instrumentos, arneses, cables, paneles de instrumentos, prácticamente todo el interior, estaba cubierto con gotas semi-congeladas de agua. De esta manera cabía la posibilidad de un cortocircuito al momento de energizar la nave, pero no sucedió gracias a las medidas de seguridad que fueron implementadas tras el incendio del Apolo 1 en enero de 1967. Las gotas de agua, al ir desacelerando en la atmósfera, caían e hicieron sentir algo único a los astronautas... el que "lloviera" dentro del módulo de comando.

Faltando cuatro horas para el amerizaje, la tripulación abandonó el módulo lunar; el centro de control insistió en no hacerlo hasta ese momento ante el temor de que existiera algún daño causado por el intenso frío al no estar protegido por sus paneles calefactores. Al separarse la cápsula de reingreso del módulo de comando y todavía acoplada la cápsula al módulo lunar, se pudo apreciar y fotografiar en el módulo de comando. En el lugar donde debería estar el panel faltante y la zona dañada por la explosión se mostraban gravemente afectados (Ver Foto). Entonces cundió el pánico entre los controladores especulando sobre la intergridad del escudo de protección térmica del Módulo de comando, pero era un riesgo que había que correr. Tres horas más tarde, la tripulación amerizó perfectamente en el Océano Pacífico cerca de Samoa, el 17 de abril de 1970 para júbilo del centro espacial y para el mundo.

Después de una intensa investigación, el comité que se formó para ello, identificó la causa de la explosión. En 1965 el módulo de comando había sufrido varias modificaciones para su mejora, las cuales incluían el elevar el voltaje permisible de los calefactores en los tanques de oxígeno de 28 a 65 V de corriente continua. Desafortunadamente los termostatos interruptores de dichos calefactores no fueron modificados para adaptarse al aumento de voltaje. Durante la prueba final en la plataforma de lanzamiento, los calefactores estuvieron encendidos durante mucho tiempo, esto sometió al cableado adyacente a los calefactores a muy altas temperaturas (aprox. 500 ºC) provocando un severo degradado en el aislamiento de teflón. Los termostatos empezaron a operar con 65 V quedando soldados por el voltaje y la temperatura, provocando un cortocircuito.

domingo, 1 de marzo de 2009

LA EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS

La desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años se debió al impacto en el territorio de lo que hoy es México de un solo asteroide gigantesco y no de varios, según un informe publicado por el "Boletín de la Sociedad Geológica de EEUU".

La investigación realizada por científicos de la Universidad de Missouri busca echar por tierra otras teorías que señalan que la desaparición de esos enormes animales fue causada por el impacto de varios asteroides.

Ken MacLeod, profesor de geología de la Universidad de Missouri, indicó que la idea de un solo impacto ha sido probada a través del análisis de sedimentos de roca en cinco sitios del océano Atlántico. "La conclusión es clara: un solo impacto, nada más", indicó.

La idea coincide con la de la mayoría de los geólogos que afirman que un asteroide de unos 10 kilómetros de diámetro cayó hace 65,5 millones de años, al término del período Cretáceo, en lo que es ahora la península mexicana de Yucatán. El impacto provocó un cráter de casi 200 kilómetros de diámetro, llamado Chicxulub, y una catástrofe ambiental en todo el mundo. Las rocas y el polvo cubrieron el cielo de la tierra durante años y dieron forma a violentas marejadas, tormentas e incendios forestales que terminaron con los dinosaurios.
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El desastre también se cobró la vida de otros animales, como los reptiles voladores llamados pterosauros, criaturas marinas y muchas especies que formaban el plancton. Pero muchos pájaros, así como los mamíferos más pequeños, lograron sobrevivir y se convirtieron en los animales dominantes que, en última instancia, serían los antecesores del ser humano.

La teoría de un impacto único surgió hace 30 años cuando un grupo de científicos descubrió iridio en los restos de un meteorito que cayó sobre la faz de la Tierra cuando finalizó el periodo Cretáceo. El iridio es un metal muy raro en la Tierra y el posterior descubrimiento del cráter Chicxulub, que data de la misma era del Cretáceo, fue considerado como la prueba que se necesitaba para fundamentar la teoría.

Pero, también un grupo de investigadores de la Universidad de Princeton sugirió que el impacto que creó el cráter de Chicxulub en realidad antecedió a la desaparición de los dinosaurios en unos 300.000 años y no fue la causa de la extinción de los dinosaurios, con lo cual este tema sigue siendo otro de los misterios sin resolver... de momento.

Mientras tanto, por otro lado, los astrónomos estudian la trayectoria de un asteroide al que han puesto del nombre de Apophis que tiene una posibilidad de 1 entre 45.000 de chocar con la Tierra el 13 de abril de 2036, y que si lo hiciera podría destruir una ciudad o región. De ser cierto, estariamos ante otra posible destrución masiva y esta vez no hay dinosaurios pero estamos los humanos.

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